
En tu ficha técnica hay un código que casi nadie mira y que decide más de lo que parece: la categoría del vehículo y su tipo de carrocería. De ahí depende qué reformas puedes hacer, qué medidas de placa te tocan y si puedes cambiar de clasificación.
Las categorías básicas
- M1: turismos. Hasta 8 plazas más el conductor.
- M2 y M3: vehículos de personas de más de 8 plazas, según pasen o no de 5 toneladas.
- N1: mercancías de menos de 3,5 toneladas. Aquí entran furgonetas y muchos pick-up.
- N2 y N3: mercancías de 3,5 a 12 toneladas y de más de 12.
- O: remolques y semirremolques.
Y la letra G detrás (M1G, N1G) es la de todo terreno: no es un adorno, se consigue cumpliendo unas cotas concretas.
Turismos: de la AA a la AG
- AA berlina · AB berlina con portón (el hatchback) · AC familiar
- AD cupé · AE descapotable
- AF multiusos: monovolumen, SUV o crossover
- AG camioneta familiar, con el equipaje separado de las personas
Mercancías: de la BA a la BX
- BA camión · BB furgoneta o furgón
- BC tractocamión · BD tractor de carretera
- BE pick-up · BX bastidor con cabina, la base para carrozar
Por qué te importa
Porque la categoría manda. Un ejemplo que vemos cada semana: de N1 no se pasa a turismo. Si la contraseña de homologación de tu ficha empieza por C, el vehículo es N1 y ese cambio no se puede hacer, le montes lo que le montes por dentro. Para pasar a turismo hace falta una contraseña nacional que empiece por B o una europea del tipo e9*2007/46.
La categoría decide también cuánto puedes ensanchar la vía, qué medidas de placa de matrícula te corresponden y si necesitas limitador de velocidad.

