Es el documento que un ingeniero firma para que un vehículo importado, o uno del que falta información, pueda matricularse en España. Lo hacemos en menos de 72 horas y te llega por correo.
Antes de encargarla, mira si tienes el COC. El certificado de conformidad CE es equivalente a la ficha reducida, y muchas veces te lo entrega el propio fabricante o el vendedor al comprar el vehículo. Si lo tienes, no necesitas esto. La ficha reducida es para cuando no hay COC.
La ficha técnica reducida es un documento que redacta y firma un Ingeniero Técnico Industrial colegiado con los datos técnicos del vehículo: medidas, masas, motor, neumáticos, frenos y todo lo que la ITV necesita para abrir el expediente.
Se pide en dos situaciones: cuando importas un vehículo de otro país y hay que matricularlo aquí, y cuando de un vehículo que ya está en España falta información en su documentación.
Lo que decide si tu vehículo puede ir por esta vía es una sola cosa: la contraseña de homologación. Te lo explicamos justo debajo.
Una ficha técnica reducida sale desde 90 € + IVA. El precio final depende del tipo de vehículo y de la documentación que traiga, y te lo damos cerrado antes de que pagues nada.
Mándanos las fotos de la documentación y de la placa del fabricante y te decimos en el momento si tu vehículo se puede importar con ficha reducida y cuánto cuesta la tuya.
Una vez hecho el pago, la recibes por correo electrónico en menos de 72 horas. Se paga por transferencia o por Bizum.
Las tasas de la ITV y de Tráfico no van incluidas: esas se pagan allí.
Todo depende de la contraseña de homologación. Antes de comprar un vehículo fuera de España, hazle una foto a la placa del fabricante y mándanosla: en un minuto te decimos si se puede importar con ficha reducida o si te va a costar diez veces más.
Todo desde el móvil. Ni desplazamientos, ni papeleo en ventanilla.
Cuando compras un vehículo fuera de España y quieres matricularlo aquí, la ITV necesita saber exactamente qué es ese vehículo: cuánto mide, cuánto pesa, qué motor lleva, qué ruedas puede montar. Esos datos, en un vehículo español, están en la ficha técnica. En uno extranjero, muchas veces no.
La ficha técnica reducida es el documento que rellena ese hueco: un ingeniero recopila y certifica esos datos para que la ITV pueda abrir el expediente y Tráfico pueda matricularlo.
Antes que nada hay que mirar una cosa: si el vehículo tiene contraseña de homologación. Es el código que demuestra que se fabricó bajo una normativa reconocida.
Hay tres casos posibles:
La encuentras en dos sitios: en la placa del fabricante (la chapita remachada en el vano motor, en el pilar de la puerta o bajo el capó) y en la documentación del país de origen.
Es el caso bueno y el más frecuente en vehículos comprados dentro de la Unión Europea.
Basta con que nos pidas la ficha técnica reducida: la redacta y la firma un Ingeniero Técnico Industrial colegiado, y con ella puedes importar el vehículo y seguir con el resto de trámites.
Si en la documentación falta algún dato técnico, se le pide al fabricante del vehículo. Eso puede alargar un poco el plazo, pero se resuelve.
Aquí la cosa se complica, pero tiene solución.
En ese caso hay que solicitar una homologación unitaria a un laboratorio oficial de vehículos acreditado. Ellos inspeccionan el coche, elaboran la documentación y lo gestionan con Tráfico.
Es un camino bastante más caro: suele moverse entre 1.500 y 2.500 € según el vehículo y la ubicación del laboratorio.
Por eso insistimos tanto: mira la placa del fabricante antes de comprar. La diferencia entre una ficha reducida y una homologación unitaria es de más de dos mil euros.
Si traes el vehículo porque te mudas a España de forma permanente, se puede solicitar la ficha reducida aunque el vehículo no disponga de contraseña de homologación.
Es una vía distinta y con sus propios requisitos documentales. Si es tu caso, dínoslo desde el principio: cambia bastante el planteamiento.
La ficha reducida vale para prácticamente cualquier categoría, siempre que haya contraseña:
Cada categoría tiene su modelo de ficha y sus datos concretos, pero el proceso es el mismo.
La ficha reducida no es el final del trámite, es lo que lo abre. Después:
Precio cerrado antes de pagar. Si no es homologable, te lo decimos y no cobramos nada.
La ficha reducida solo sirve si el vehículo tiene contraseña de homologación europea. Si no la tiene, el camino es otro — homologación individual, histórico o los papeles de fuera de la UE — y lo tienes todo explicado, con precios, en la página de importaciones.
Usamos cookies
Las necesarias van siempre; las de medición, solo si las aceptas. Política de cookies