
Cada vehículo nace con una norma Euro según la fecha en que se homologó, y esa norma no se cambia en toda su vida. Importa más de lo que parece: en cuanto tocas el escape, el catalizador o el motor, lo que montes tiene que seguir cumpliendo lo que tu coche cumplía de fábrica.
La regla de oro
Se puede subir de norma, nunca bajar. Si tu coche es Euro 5, puedes montarle algo Euro 6. Al revés, no.
Desde cuándo se aplica cada una
En turismos, a grandes rasgos: Euro 3 desde enero de 2000, Euro 4 desde enero de 2005, Euro 5 desde septiembre de 2009 y Euro 6 desde septiembre de 2014. En comerciales ligeros y camiones las fechas se retrasan un poco, y en motos van por otro camino.
Ojo con una cosa: un coche matriculado justo después de una de esas fechas puede ser todavía de la norma anterior. Lo que manda no es la matriculación, es lo que diga su homologación.
Dónde te afecta al reformar
- Escape: el silencioso tiene que llevar su marcado y no empeorar ni el ruido ni los gases.
- Catalizador: si lo quitas o pones uno que no corresponde, el coche deja de cumplir su Euro y la ITV lo ve en la prueba de gases. Con marcado 103R no hay ni reforma que declarar.
- Cambio de motor: el que entra tiene que cumplir, como mínimo, la misma norma que tenía el vehículo.
Cómo saber cuál es la tuya
Lo más rápido, mirarlo en la ficha técnica: suele venir en el apartado de emisiones o en el número de homologación. Si no lo encuentras, con la fecha de matriculación te haces una idea muy aproximada.

